Como a las doce del día, se empezó a escuchar mucho alboroto, cuando una mujer de cara sonriente, con hoyuelos se asomó y nos dijo:
-¿Quieren algo del carrito?-
Harry se levantó de un salto, mientras que Ron se sonrojaba y mira hacia otro lado. Harry y yo salimos al pasillo. Harry iba a comprar todo lo que había en el carrito, pero yo lo detuve y hice que lo compráramos entré los dos. Cuando entramos al vagón, Ron nos miró sorprendido mientras poníamos los dulces en un asiento vacío.
-Tenían mucha hambre, ¿no?- nos dijo Ron.
-Muchísima- le contesto Harry dando un mordisco a una empanada de calabaza. Tome un dulce parecido a una paleta.
Ron saco un paquete, algo arrugado, que tenía cuatro sándwiches. Separo uno y dijo:
-Mi madre siempre olvida que no me gusta la carne en conserva-
-Te lo cambio por uno de estos- le dijo Harry lanzándole un pastel.
-Sírvete- le dije sonriendo.
-No te va a gustar, esta seca- le dijo Ron a Harry
-Gracias - me dijo Ron
-¡Vamos sírvete!- le dije.
-Si insistes... - dijo rindiendo
-¿Qué son éstos?- le pregunto Harry a Ron, tomando un envase de ranas de chocolate.
-No son ranas de verdad, ¿no?- le pregunte.
-No- nos dijo Ron- Pero mira que lámina tiene. A mí me falta Agripa-
-¿Qué?- preguntamos al mismo tiempo Harry y yo
-Oh, por supuesto no deben saber... Las ranas de chocolate llevan láminas, ya saben, para coleccionar, de brujas y magos famosos. Yo tengo como quinientos, pero no consigo ni a Agripa ni a Ptolomeo- nos explicó Ron. Harry desenvolvió su rana mientras yo trataba de ver a quien le había salido de su lámina.
Era un hombre, con gafas de media luna, una nariz larga y encorvada, con cabello plateado suelto, barba y bigotes. Decía un nombre: Albus Dumbledore.
-¡Así qué este es Dumbledore!- dijo Harry.
-¡No me digas que nunca has oído hablar de Dumbledore!- le dijo Ron exaltado- ¿Me puedo servir una rana? Podría encontrarme con Agripa...
-¡Claro!- le dije tomando una yo también.
-Gracias- dijo Ron.
-¡Ya no está!- dijo Harry
-¿Quién?- le pregunte.
-¡Dumbledore!-me dijo sorprendido
-Bueno no va estar ahí todo el día. Ya volverá.... Vaya, me ha salido otra vez Morgana y ya la tengo seis veces repetida... ¿Alguien la quiere? Pueden empezar a coleccionarlas.- nos dijo Ron. Harry se quedó con la lámina. Los ojos de Ron estaban viendo con ansias las ranas de chocolate.
-Sírvete. Pero oye, en el mundo de los muggles la gente se queda en las fotos.- le dijo Harry a Ron
-¿Eso hacen? ¿Cómo? ¿No se mueven? ¡Qué raro!- dijo Ron atónito.
Después de un rato que le tratamos de explicar a Ron que los muggles no se podían mover en las fotos. Harry tomo una bolsa de pepas de todos los sabores.
-Tienen que tener cuidado con esas, cuando dice «Todos los sabores», es eso lo que quiere decir. Ya saben, tiene los sabores comunes, como chocolate, menta y naranja, pero también puedes encontrar espinacas, hígado y callos. George dice que una vez encontró una con sabor a duende- nos advirtió Ron.
Pasamos un buen rato con las pepas de colores. Harry probo una gris (que era de pimienta) que Ron ni yo queríamos probar. Voltee a ver por la ventana y ya no estaban los campos, si no, que ahora había ríos serpenteantes, bosques y colinas verde oscuro.
En ese momento sonó un golpe en la puerta y un muchacho de cara afligida apareció y pregunto:
-Perdón.... ¿Por casualidad no habrán visto un sapo?- pregunto nervioso. Todos negamos con la cabeza.
-¡Lo he perdido! ¡Se me escapa todo tiempo!-
-Ya aparecerá- le dijo Harry
-Si... Bueno si lo ven...- estaba diciendo el muchacho pero se fue.
-No sé porque esta tan triste.... Si yo hubiera traído un sapo, lo habría perdido lo más rápido posible. Aunque en realidad he traído a Scabbers, así que no puedo hablar.- comento Ron. Scabbers era la rata de Ron, que seguía dormida en sus piernas.
-Podría estar muerta y no lo notarías.... Ayer trate de volverla amarilla para hacerla más interesante pero no funciono... Se los voy a ensañar- dijo Ron sacando su varita. En algunas partes estaba astillada y, en la punta, brillaba algo blanco.
-Los pelos del unicornio casi se le salen. De todos modos...- explico
Apenas iba a hacer el hechizo, cuando la puerta se volvió a abrir. Había regresado el chico del sapo, pero ahora había una niña con él. La niña ya tenía puesta su túnica de Hogwarts
-¿Alguien ha visto un sapo? Neville perdió uno- tenía la voz mandona, un pelo alborotado color castaño y los dientes grandes
-Ya le hemos dicho que no- pero la muchacha no le estaba haciendo caso, estaba viendo la varita de Ron
-¡Oh! ¡Estás haciendo magia! ¡Entonces vamos a verlo!- cuando término de decir esto se sentó a un lado de mí.
-Eh, de acuerdo... «Rayo de sol, margaritas, volved amarilla esta rata tontita»- recito Ron apuntando con su varita a Scabbers.
-¿Estás seguro de que es el hechizo apropiado? Bueno no es muy efectivo, ¿no? Yo probé unos pocos sencillos, sólo para practicar, y funcionaron. Nadie en mi familia es mago, fue toda una sorpresa cuando recibí mi carta, pero también estaba muy contenta, por supuesto, ya que ésta es la mejor escuela de magia, por lo que sé. Ya me he aprendido todos los libros de memoria, desde luego, espero que eso sea suficiente.... Yo soy Hermione Granger y ¿ustedes quiénes son?- dijo Hermione rápidamente
-_____ Lewis- le dije algo desconcertada
-Yo soy Ron Weasley- le dijo en un murmuro Ron.
-Harry Potter- le dijo igual de desconcertado que yo. --¿Eres tu realmente? Lo sé todo de ti, por supuesto, conseguí unos pocos libros extra para prepárame más y tú figuras en "Historia de la magia moderna", "Defensa Contra Artes Oscuras" y "Grandes eventos mágicos del siglo XX"- dijo Hermione. Dios, ¿cómo hablaba tan rápido? Pensé.
-¿Estoy yo?- pregunto Harry avergonzado, creo.
-Dios mío, no lo sabes. Yo en tu lugar habría buscado todo lo que pudiera. ¿Saben a qué casa van a ir? Estuve preguntando por ahí y espero estar en Gryffindor, parece la mejor de todas. Oí qué Dumbledore estuvo allí, pero supongo que Ravenclaw no será tan mala... De todos modos, es mejor que sigamos buscando el sapo de Neville. Y ustedes tres deberían cambiarse ya, vamos a llegar pronto- dijo Hermione
Se marchó con Neville.
-Cualquiera que sea la casa que me toque, espero que ella no esté- dijo Ron arrojando su varita en su baúl. Reí.- Que hechizó más estúpido, me lo dijo George. Seguro era falso.
-¿En qué casa están tus hermanos?- le pregunte
-Gryffindor. Mamá y papá también estuvieron allí. No sé qué van a decir si no estoy. No creo que Ravenclaw sea tan mala, pero imaginen si me ponen en Slytherin-cuando dijo estoy Ron parecía deprimido
-¿Esa es la casa en la que Vol...quiero decir Quien-tú-sabes... estaba?- pregunto Harry
-Ajá- dijo Ron ahora parecía abrumado.
-Creo que las puntas de Scabbers están más claras... -¿Y en que trabajan tus hermanos?- pregunto Harry. Me pregunte si trabajarán como los muggles lo harán.
-Charlie está en Rumania estudiando dragones y Bill está en África ocupándose de un asunto de Gringotts.- dijo Ron
-¿Se enteraron de lo que pasó en Gringotts? Salió en "El Profeta" Bueno no creo que tú Harry lo sepas, la casa de muggles no lo reciben: trataron de robar en una cámara de alta seguridad.- les conté. Ron afirmo con la cabeza mientras Harry lucía sorprendido.
-¿De verdad? ¿Y qué les ha sucedido?-
-Nada, por eso son noticias tan importantes. No los han atrapado. Mi padre dice que tiene que haber un poderoso mago tenebroso para entrar en Gringotts, pero lo que es raro es que parece que no se llevaron nada. Por supuesto, todos se asustan cuando sucede algo así, ante la posibilidad de que Quien-tú-sabes esté detrás de ello. - dijo Ron. Nos quedamos callados, me le quede viendo a Harry y parecía que algo le dolía.
-¿Cuál es su equipo de quidditch?- nos preguntó Ron para romper el hielo.
-Ehh...- dije pues no conocía ni siquiera que era el quidditch.
-No conozco a ninguno- le confesó Harry
-¿Cómo?- dijo Ron atónito- ¡Oh! Ya verán es el mejor juego del mundo....- A partir de ahí se dedicó a enseñarnos que era el quidditch, lo de las cuatro pelotas, las posiciones de los siete jugadores, describió algunas famosas jugadas que él había visto con sus hermanos y la escoba que le gustaría comprar si tuviera dinero. Alguien volvió a abrir la puerta del compartimiento.
-¿Quieren algo del carrito?-
Harry se levantó de un salto, mientras que Ron se sonrojaba y mira hacia otro lado. Harry y yo salimos al pasillo. Harry iba a comprar todo lo que había en el carrito, pero yo lo detuve y hice que lo compráramos entré los dos. Cuando entramos al vagón, Ron nos miró sorprendido mientras poníamos los dulces en un asiento vacío.
-Tenían mucha hambre, ¿no?- nos dijo Ron.
-Muchísima- le contesto Harry dando un mordisco a una empanada de calabaza. Tome un dulce parecido a una paleta.
Ron saco un paquete, algo arrugado, que tenía cuatro sándwiches. Separo uno y dijo:
-Mi madre siempre olvida que no me gusta la carne en conserva-
-Te lo cambio por uno de estos- le dijo Harry lanzándole un pastel.
-Sírvete- le dije sonriendo.
-No te va a gustar, esta seca- le dijo Ron a Harry
-Gracias - me dijo Ron
-¡Vamos sírvete!- le dije.
-Si insistes... - dijo rindiendo
-¿Qué son éstos?- le pregunto Harry a Ron, tomando un envase de ranas de chocolate.
-No son ranas de verdad, ¿no?- le pregunte.
-No- nos dijo Ron- Pero mira que lámina tiene. A mí me falta Agripa-
-¿Qué?- preguntamos al mismo tiempo Harry y yo
-Oh, por supuesto no deben saber... Las ranas de chocolate llevan láminas, ya saben, para coleccionar, de brujas y magos famosos. Yo tengo como quinientos, pero no consigo ni a Agripa ni a Ptolomeo- nos explicó Ron. Harry desenvolvió su rana mientras yo trataba de ver a quien le había salido de su lámina.
Era un hombre, con gafas de media luna, una nariz larga y encorvada, con cabello plateado suelto, barba y bigotes. Decía un nombre: Albus Dumbledore.
-¡Así qué este es Dumbledore!- dijo Harry.
-¡No me digas que nunca has oído hablar de Dumbledore!- le dijo Ron exaltado- ¿Me puedo servir una rana? Podría encontrarme con Agripa...
-¡Claro!- le dije tomando una yo también.
-Gracias- dijo Ron.
-¡Ya no está!- dijo Harry
-¿Quién?- le pregunte.
-¡Dumbledore!-me dijo sorprendido
-Bueno no va estar ahí todo el día. Ya volverá.... Vaya, me ha salido otra vez Morgana y ya la tengo seis veces repetida... ¿Alguien la quiere? Pueden empezar a coleccionarlas.- nos dijo Ron. Harry se quedó con la lámina. Los ojos de Ron estaban viendo con ansias las ranas de chocolate.
-Sírvete. Pero oye, en el mundo de los muggles la gente se queda en las fotos.- le dijo Harry a Ron
-¿Eso hacen? ¿Cómo? ¿No se mueven? ¡Qué raro!- dijo Ron atónito.
Después de un rato que le tratamos de explicar a Ron que los muggles no se podían mover en las fotos. Harry tomo una bolsa de pepas de todos los sabores.
-Tienen que tener cuidado con esas, cuando dice «Todos los sabores», es eso lo que quiere decir. Ya saben, tiene los sabores comunes, como chocolate, menta y naranja, pero también puedes encontrar espinacas, hígado y callos. George dice que una vez encontró una con sabor a duende- nos advirtió Ron.
Pasamos un buen rato con las pepas de colores. Harry probo una gris (que era de pimienta) que Ron ni yo queríamos probar. Voltee a ver por la ventana y ya no estaban los campos, si no, que ahora había ríos serpenteantes, bosques y colinas verde oscuro.
En ese momento sonó un golpe en la puerta y un muchacho de cara afligida apareció y pregunto:
-Perdón.... ¿Por casualidad no habrán visto un sapo?- pregunto nervioso. Todos negamos con la cabeza.
-¡Lo he perdido! ¡Se me escapa todo tiempo!-
-Ya aparecerá- le dijo Harry
-Si... Bueno si lo ven...- estaba diciendo el muchacho pero se fue.
-No sé porque esta tan triste.... Si yo hubiera traído un sapo, lo habría perdido lo más rápido posible. Aunque en realidad he traído a Scabbers, así que no puedo hablar.- comento Ron. Scabbers era la rata de Ron, que seguía dormida en sus piernas.
-Podría estar muerta y no lo notarías.... Ayer trate de volverla amarilla para hacerla más interesante pero no funciono... Se los voy a ensañar- dijo Ron sacando su varita. En algunas partes estaba astillada y, en la punta, brillaba algo blanco.
-Los pelos del unicornio casi se le salen. De todos modos...- explico
Apenas iba a hacer el hechizo, cuando la puerta se volvió a abrir. Había regresado el chico del sapo, pero ahora había una niña con él. La niña ya tenía puesta su túnica de Hogwarts
-¿Alguien ha visto un sapo? Neville perdió uno- tenía la voz mandona, un pelo alborotado color castaño y los dientes grandes
-Ya le hemos dicho que no- pero la muchacha no le estaba haciendo caso, estaba viendo la varita de Ron
-¡Oh! ¡Estás haciendo magia! ¡Entonces vamos a verlo!- cuando término de decir esto se sentó a un lado de mí.
-Eh, de acuerdo... «Rayo de sol, margaritas, volved amarilla esta rata tontita»- recito Ron apuntando con su varita a Scabbers.
-¿Estás seguro de que es el hechizo apropiado? Bueno no es muy efectivo, ¿no? Yo probé unos pocos sencillos, sólo para practicar, y funcionaron. Nadie en mi familia es mago, fue toda una sorpresa cuando recibí mi carta, pero también estaba muy contenta, por supuesto, ya que ésta es la mejor escuela de magia, por lo que sé. Ya me he aprendido todos los libros de memoria, desde luego, espero que eso sea suficiente.... Yo soy Hermione Granger y ¿ustedes quiénes son?- dijo Hermione rápidamente
-_____ Lewis- le dije algo desconcertada
-Yo soy Ron Weasley- le dijo en un murmuro Ron.
-Harry Potter- le dijo igual de desconcertado que yo. --¿Eres tu realmente? Lo sé todo de ti, por supuesto, conseguí unos pocos libros extra para prepárame más y tú figuras en "Historia de la magia moderna", "Defensa Contra Artes Oscuras" y "Grandes eventos mágicos del siglo XX"- dijo Hermione. Dios, ¿cómo hablaba tan rápido? Pensé.
-¿Estoy yo?- pregunto Harry avergonzado, creo.
-Dios mío, no lo sabes. Yo en tu lugar habría buscado todo lo que pudiera. ¿Saben a qué casa van a ir? Estuve preguntando por ahí y espero estar en Gryffindor, parece la mejor de todas. Oí qué Dumbledore estuvo allí, pero supongo que Ravenclaw no será tan mala... De todos modos, es mejor que sigamos buscando el sapo de Neville. Y ustedes tres deberían cambiarse ya, vamos a llegar pronto- dijo Hermione
Se marchó con Neville.
-Cualquiera que sea la casa que me toque, espero que ella no esté- dijo Ron arrojando su varita en su baúl. Reí.- Que hechizó más estúpido, me lo dijo George. Seguro era falso.
-¿En qué casa están tus hermanos?- le pregunte
-Gryffindor. Mamá y papá también estuvieron allí. No sé qué van a decir si no estoy. No creo que Ravenclaw sea tan mala, pero imaginen si me ponen en Slytherin-cuando dijo estoy Ron parecía deprimido
-¿Esa es la casa en la que Vol...quiero decir Quien-tú-sabes... estaba?- pregunto Harry
-Ajá- dijo Ron ahora parecía abrumado.
-Creo que las puntas de Scabbers están más claras... -¿Y en que trabajan tus hermanos?- pregunto Harry. Me pregunte si trabajarán como los muggles lo harán.
-Charlie está en Rumania estudiando dragones y Bill está en África ocupándose de un asunto de Gringotts.- dijo Ron
-¿Se enteraron de lo que pasó en Gringotts? Salió en "El Profeta" Bueno no creo que tú Harry lo sepas, la casa de muggles no lo reciben: trataron de robar en una cámara de alta seguridad.- les conté. Ron afirmo con la cabeza mientras Harry lucía sorprendido.
-¿De verdad? ¿Y qué les ha sucedido?-
-Nada, por eso son noticias tan importantes. No los han atrapado. Mi padre dice que tiene que haber un poderoso mago tenebroso para entrar en Gringotts, pero lo que es raro es que parece que no se llevaron nada. Por supuesto, todos se asustan cuando sucede algo así, ante la posibilidad de que Quien-tú-sabes esté detrás de ello. - dijo Ron. Nos quedamos callados, me le quede viendo a Harry y parecía que algo le dolía.
-¿Cuál es su equipo de quidditch?- nos preguntó Ron para romper el hielo.
-Ehh...- dije pues no conocía ni siquiera que era el quidditch.
-No conozco a ninguno- le confesó Harry
-¿Cómo?- dijo Ron atónito- ¡Oh! Ya verán es el mejor juego del mundo....- A partir de ahí se dedicó a enseñarnos que era el quidditch, lo de las cuatro pelotas, las posiciones de los siete jugadores, describió algunas famosas jugadas que él había visto con sus hermanos y la escoba que le gustaría comprar si tuviera dinero. Alguien volvió a abrir la puerta del compartimiento.